miércoles, 7 de marzo de 2018

A San José, en favor de las almas del purgatorio

A San José, en favor de las almas del purgatorio


¡San José glorioso, tan benigno y compasivo para con todos los que sufren! mira con afecto y socorre con largueza a las almas benditas del Purgatorio, particularmente a las de los sacerdotes y religiosos, parientes, amigos y conocidos y a las de aquellas personas por las que tengo más obligación de pedir. Todas esas almas pertenecen al número de los elegidos: son almas predilectas de Jesús y María, los cuales desean verlas cuanto antes en el cielo. ¡Oh, por piedad, Santo mío! ¡No las abandones! ¡No vuelvas la espalda a su desgracia! ¿Acaso no aman ellas entrañablemente a los seres más amados de tu corazón? ¿Acaso no desean acompañarte en el concierto de alabanzas que diriges con los bienaventurados al Altísimo? Sí, ellas merecen tu protección y favores. Y pues tu poder alcanza a socorrerlas, desciende, bendito San José, al lugar de sus suplicios; consuélalas, asiéntalas, fortifícalas, rompe y quebranta sus cadenas, y condúcelas en triunfo al paraíso, en donde alaben a Dios por los siglos de los siglos. Amén.