martes, 20 de junio de 2017

Alaba, alma mía, al Señor. Salmo 145



Alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor su Dios,
que hizo el cielo y la tierra, 
el mar y cuanto hay en él;
que mantiene su fidelidad perpetuamente.

Que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos;
el Señor liberta a los cautivos.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan;
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos.

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