miércoles, 11 de mayo de 2016

Las Glorias de María. San Alfonso Mª de Ligorio


Para perseverar en gracia hasta la muerte necesitamos fortaleza espiritual con que resistir a los asaltos del enemigo, la cual sólo se alcanza por medio de María (Prov., 8, 14): Mía es la fortaleza. En mi mano ha puesto el Altísimo este don, para que le dispense a mis devotos. Por Mi reinan los reyes. Con mi fervor rigen mis siervos sus sentidos, dominan sus pasiones y se hacen dignos de reinar después eternamente. ¡Oh, qué esfuerzo sienten en sí los siervos de esta gran Señora para vencer todas las tentaciones! María es aquella torre inexpugnable ceñida de escudos y defensa, donde tienen las almas fieles las armas en abundancia para pelear y vencer a todos sus contrarios (Cant., 4, 4). 

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