sábado, 23 de junio de 2018

Los sábados con la Virgen María. En la escuela de los pequeños escudos. La reparación



Buenas tardes Pequeñ@s escudos,

Hoy sábado vamos a recordar una asignatura que ya aprendimos hace tiempo, la reparación.

Normalmente por reparación entendemos arreglar algo roto. Por ejemplo: si nuestra bicicleta se rompe la reparamos. 

En otras ocasiones reparar tiene un significado un poco distinto. No siempre se reparan objetos o cosas: relojes, juguetes, el coche... A veces el daño se le hace a las personas por ejemplo faltándoles al respeto o burlándose de ellas. Esto es muy triste y, desde luego, es un pecado que ofende a Dios

Ejemplo: Un compañero de clase me dice "te odio" y me hace llorar. Yo puedo decirle a él lo mismo pero entonces sería como él y yo soy hijo de Dios (y además pequeñ@ escudo) y no lo debo hacer. Por lo tanto, en lugar de decirle yo también "te odio"  le digo o pienso en mi interior "te perdono". Haciendo esto seré mejor persona y cumpliré el mandamiento del amor que es amar al prójimo.

Al mal se le vence con el bien. Si alguien me hace mal y yo devuelvo mal entonces el mal no sólo sigue presente sino que crece. Si me hacen mal y devuelvo a cambio bien el mal sólo está en la otra persona. Pero si la otra persona se arrepiente y pide perdón, el mal desaparecerá del todo.

Desgraciadamente hay personas que no aman a Dios o a nuestra madre, la Santísima Virgen María y les ofenden, lo cual es especialmente triste porque son todo bondad y amor y nos aman infinitamente.

Todos sus hijos podemos (además de rezar por estas personas para que se arrepientan) tratar de reparar las ofensas que reciben. En este caso la reparación significa pedir perdón y devolver amor. Se trata de compensar, de alguna manera, las ofensas que reciben.

Podemos hacer muchas cosas para reparar las ofensas que recibe nuestra Santa Madre pero hoy vamos a recitarle esta poesía:


Un pañuelo quiero ser
para tus lágrimas recoger.

Daño te quieren hacer
pero amor te voy a devolver.

Yo puedo reparar
y un sacerdote adoptar.

Para tus lágrimas convertir
en un bello sonreír.



Vamos a decirle muchas veces "Te quiero" y orar mucho por sus hijos sacerdotes para hacerle muy feliz.






viernes, 22 de junio de 2018

Cor Iesu: Un corazón solitario

Pensamientos. Beata María Ana Sala



La verdadera piedad es un tesoro a cualquier edad y en todas las condiciones de la existencia. Sabe adaptarse a las exigencias de la familia y de la sociedad y mostrarse amable a todos. No hay necesidad de flagelarse, pero si cada día tomamos en paz la cruz que Dios nos envía, podemos estar seguras de nuestra salvación. Incluso las más pequeñas penas que soportamos tienen gran mérito. En cuanto a las tristezas, llevadlas a la caja de ahorros de Dios, y las encontraréis en la otra vida transformadas en gozos. El madero de la cruz sirve maravillosamente para alumbrar el fuego sagrado del amor de Dios.

Beata María Ana Sala

jueves, 21 de junio de 2018

Niños adoradores


Jueves sacerdotal



Señor Jesús,

que llamas a quien quieres,
llama a muchos de nosotros
a trabajar por ti,
a trabajar contigo.

Tú, que iluminas con tu palabra
a los que has llamado,
ilumínanos
con el don de la fe en ti.

Tú, que sostienes
en las dificultades, ayúdanos
a vencer nuestras dificultades
de jóvenes de hoy.

Y si llamas a alguno de nosotros
para consagrarlo todo a ti,
que tu amor aliente esta vocación
desde el comienzo
y la haga crecer y perseverar
hasta el fin.

Amén

miércoles, 20 de junio de 2018

Medita acerca del sacerdocio


ORACIÓN. A ti, Señor, nos dirigimos con confianza

ORACIÓN

A ti, Señor, nos dirigimos con confianza



Hijo de Dios,
enviado por el Padre a los hombres
de todos los tiempos y de todas las partes de la tierra,
te invocamos por medio de María,
Madre tuya y Madre nuestra:
haz que en la Iglesia no falten las vocaciones,
sobre todo las de especial dedicación a tu Reino.

Jesús, único Salvador del hombre,
te rogamos por nuestros hermanos y hermanas
que han respondido "sí"
a tu llamada al sacerdocio, a la vida consagrada y a la misión.
Haz que su existencia se renueve de día en día,
y se conviertan en Evangelio vivo.

Señor misericordioso y santo,
sigue enviando nuevos obreros a la mies de tu Reino.
Ayuda a aquellos que llamas a seguirte en nuestro tiempo:
haz que, contemplando tu rostro, respondan con alegría
a la estupenda misión que les confías
para el bien de tu pueblo y de todos los hombres.

Tú, que eres Dios, y vives y reinas
con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Amén.


Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2004


martes, 19 de junio de 2018

Súplica por los sacerdotes

Señor, te pido por tus sacerdotes



Que cuando, día a día, te traigan el Pan convertido en tu cuerpo, ello no les vuelva rutina, sino diario milagro.

Que su trato con las almas sea siempre para dejar en ellas el amor y el valor que Tú nos entregas.

Que el espíritu viviente en carne y hueso, sean como Tú, profundamente humanos y perfectamente divinos...

Que cuando el desánimo y la debilidad los agobien en el camino de su vida, estés Tú, como Cireneo para llevarles la Cruz y volvérselas en gozo.

¡Y que nunca falte quien ore sin cansarse por ellos!

Amén

Fuente: www.la-oracion.com - P. Evaristo Sada, L.C.



Consagración al Espíritu Santo. Misioneros del Espíritu Santo

CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO


¡Espíritu Santo, nos consagramos a Ti, totalmente! Sé Tú en cada instante de nuestra vida y en todas nuestras acciones nuestra LUZ, nuestra FUERZA y el AMOR de nuestro corazón. Por eso nos abandonamos sin reserva a la acción de tu gracia en nosotros. Queremos ser siempre dóciles a tus inspiraciones en lo íntimo de nuestro corazón.


Misioneros del Espíritu Santo


lunes, 18 de junio de 2018

Oración a la Virgen del Carmen por los sacerdotes


Oración a la Virgen del Carmen
por los sacerdotes

¡Oh Virgen Santísima, Nuestra Señora del Carmen!
Jamás podremos corresponder dignamente
a los favores y gracias que nos has hecho
al darnos tu santo Escapulario.
Acepta nuestro sencillo agradecimiento 
y, ya que nada te podemos dar que sea digno de Ti,
ofrecemos nuestro corazón, con todo su amor,
y toda nuestra vida.
Madre de los sacerdotes, Virgen del Carmen,
protégelos a todos bajo tu manto
para que se vean libres de todo aquello
que pueda dañar su vocación.
Hazlos santos, grandes amantes de tu santo Escapulario,
que conduzcan a todas las almas
hacia Cristo, monte de la salvación.

Amén